Navidad 2024

Una decoración navideña funciona cuando se apoya en dos colores, tres como mucho. Esta colección reúne las bolas, los adornos colgantes, las figuras, los ramos de pino y las guirnaldas de bayas que componen la decoración de las fiestas.

Elegir dos colores

El dorado aporta calidez y combina con la madera y con el rojo intenso. El plateado y el irisado evocan el invierno y van con el blanco, el cristal y las texturas escarchadas. El rojo y el verde siguen siendo la pareja tradicional, la que mejor resiste el paso del tiempo. Elige la gama antes de la primera bola.

Vestir el árbol por capas

El árbol se decora del centro hacia fuera. Coloca primero las bolas grandes cerca del tronco, las que dan profundidad, y después las bolas gráficas o bicolores en las ramas intermedias. Los adornos colgantes ligeros, el corazón de metal, el calcetín, la figura, completan la vuelta exterior. Por último, las piñas rellenan los huecos que dejan las ramas bajas.

La mesa, la puerta y la escalera

La decoración no termina en el árbol. Una guirnalda de bayas escarchadas colocada en el centro de la mesa, entre dos candelabros, hace las veces de camino de mesa. Las figuras se sitúan a la altura del plato, donde los niños las miran. Para la puerta y la barandilla, parte del follaje y añade los adornos colgantes que queden.

Preguntas frecuentes

¿Por dónde empezar la decoración de Navidad?

Por el color dominante y después por el árbol, que marca la escala de todo lo demás. La mesa y los adornos colgantes vienen después, en la misma gama.

¿Se puede mezclar el dorado y el plateado?

Sí, siempre que uno de los dos colores domine claramente y el otro aparezca solo en pequeños toques. Un reparto a partes iguales enturbia el conjunto.

¿Cómo guardar las bolas después de las fiestas?

Cada una en su compartimento, protegida de la humedad, con los adornos colgantes en plano y sin apilar. Las piezas con purpurina se envuelven en papel de seda para que no se rocen.