Árboles de Navidad y adornos

Un árbol logrado se decide primero por la altura y después por la silueta. La colección va del pequeño árbol ya decorado al más frondoso, del árbol sin luces al luminoso, con las bolas, las guirnaldas, los colgantes y las coronas que los visten.

Medir la altura ante todo

Tome la altura bajo el techo y reste el espacio necesario para colocar la punta sin doblarla. Un árbol de dos metros cincuenta o de tres metros pide una estancia alta, mientras que un modelo de 180 cm encaja en la mayoría de los salones. Las versiones bajas quedan muy bien en una entrada o sobre una consola.

Frondoso, decorado o de madera

Los modelos más frondosos llenan el rincón de una estancia y necesitan menos adornos para parecer vestidos. Los pequeños árboles ya decorados se colocan sobre una consola o en una entrada, listos nada más sacarlos de la caja. El árbol de madera natural asume una versión gráfica: bastan unos pocos colgantes para vestirlo.

Luminoso o para decorar a su gusto

Un árbol ya luminoso evita enrollar una guirnalda eléctrica alrededor de las ramas, y la luz se reparte de forma regular. Un árbol sin luces, en cambio, deja total libertad sobre el color y la intensidad de la luz. En ambos casos, cuelgue los adornos pesados cerca del tronco y los más ligeros en la punta de las ramas.

Preguntas frecuentes

¿Qué altura de árbol para un techo normal?

Bajo un techo normal, de unos 2,50 m, un modelo de 180 cm deja sitio para el pie y la punta.

¿Un árbol luminoso se decora de otra manera?

Sus luces ya están repartidas por el follaje, así que no hace falta enrollar una guirnalda. Reserve la decoración para las bolas y los colgantes, colocados un poco por detrás de los puntos de luz.

¿Cómo guardar un árbol artificial de un año para otro?

Pliegue las ramas hacia el tronco, de abajo arriba, y guarde el conjunto protegido de la humedad. Los adornos frágiles se guardan aparte, en una caja con compartimentos.