Flores y Jarrones

Todo lo necesario para componer, en un mismo lugar: la flor, el jarrón y el macetero. Tallos y follajes para elegir uno a uno, jarrones de mesa y de consola, y recipientes para plantas ya trasplantadas.

Tres objetos, tres usos

El tallo se elige por unidad y se compone. El jarrón lo recibe: calcula unos 15 cm de diámetro y unos treinta centímetros de alto para un jarrón de mesa. El macetero, en cambio, es claramente más ancho y sirve para vestir una planta ya trasplantada. El nombre del producto te dice cuál estás viendo.

Combinar el tallo y el jarrón

La referencia que conviene recordar: un jarrón de entre dos tercios y cuatro quintos de la altura del tallo. Un jarrón de 28 cm admite tallos de 35 a 47 cm, un jarrón de suelo pide ramas de más de un metro. Para una composición baja, los tallos cortos para pinchar se agrupan de tres en tres o de cinco en cinco en un recipiente pequeño.

El cuidado depende del material

Las flores y los follajes se limpian con un paño seco, un plumero o aire frío, y no admiten inmersión. Los jarrones de cristal, cerámica y gres se lavan a mano, con agua tibia jabonosa. La indicación exacta figura en la pestaña Consejos de mantenimiento de la ficha del producto.

Preguntas frecuentes

¿El jarrón se incluye con las flores?

No, salvo cuando el producto lo indica: las composiciones llegan montadas en su recipiente, los tallos se venden solos.

¿Qué tamaño de jarrón para mis tallos?

Entre dos tercios y cuatro quintos de la altura del tallo. El diámetro cuenta igual: con unos 15 cm, un jarrón de mesa admite de cinco a siete tallos.

¿Se puede lavar?

Las flores, no: basta un paño seco, y el agua está totalmente desaconsejada. Los recipientes de cristal, cerámica y gres se lavan a mano.