Faldas para árbol de Navidad

El cubrepié, o falda para árbol de Navidad, cierra la parte inferior del árbol: oculta el pie, esconde el cable de una guirnalda y da una base limpia a la decoración. Los diámetros van de 65 a 90 cm, con bordes redondeados, planos redondeados u ondulados.

El diámetro se toma en el pie

Mide el ancho del pie de tu árbol de un extremo a otro y añade margen para que la tela caiga hasta el suelo. El de 65 cm basta para un árbol estrecho, el de 84 cm cubre la mayoría de las alturas habituales y el de 90 cm es para los árboles grandes y anchos en la base. Una falda demasiado pequeña deja ver el pie, una demasiado grande sube sobre las ramas.

Borde redondeado, plano u ondulado

El borde redondeado dibuja un círculo regular y pasa desapercibido bajo las ramas. El borde plano redondeado mantiene mejor su forma en el suelo, algo importante en una estancia donde se rodea el árbol. El borde ondulado asume su papel decorativo: aporta movimiento y sigue llamando la atención cuando los regalos ocupan la parte de arriba.

Primero la falda, después los regalos

Coloca primero el árbol y luego centra la falda alrededor del pie: es más sencillo que levantar el árbol después. Reparte los pliegues a mano para que el círculo quede regular. Pon los paquetes pesados cerca del borde y no contra el tronco, porque si no la tela se tensa y deja el pie al descubierto.

Preguntas frecuentes

¿La falda protege el suelo?

Pone una capa de tela entre el pie y el parqué, sin sustituir a un verdadero protector de suelo. Bajo un pie con patas metálicas, coloca un fieltro o una bandeja plana.

¿La falda sirve para un árbol natural?

Sí, el principio es el mismo alrededor de una base con depósito. Coloca la tela de forma que puedas añadir agua sin tener que moverla.

¿Cómo guardar una falda de árbol de Navidad?

Dóblala siguiendo el círculo, sin marcar ángulos, y guárdala en plano en un lugar seco. Los pliegues de un almacenamiento apretado se notan al sacarla de la caja.