Sillones Vinty

Un sillón auxiliar para colocar allí donde el sofá no cabe: en un rincón del salón, a los pies de una cama o junto a una ventana. El Vinty retoma la silueta esculpida y las proporciones equilibradas del mobiliario retro, con un acabado contemporáneo.

Tres lugares para un solo sillón

En un salón, el sillón se coloca en diagonal frente al sofá: invita a la conversación sin cerrar el paso. En un dormitorio, ocupa el rincón que deja libre la cama y recibe la ropa de la noche. En un despacho, se convierte en el asiento de las visitas, más acogedor que una silla.

Medir el entorno, no solo el asiento

Un sillón necesita espacio delante: calcula lo suficiente para estirar las piernas y pasar sin rodear el mueble. Anota el ancho, la profundidad y la altura total que figuran en la ficha del producto y, después, marca esas medidas en el suelo con cinta adhesiva.

Combinarlo sin igualarlo todo

Un sillón auxiliar no tiene por qué repetir la tela del sofá: al contrario, gana si contrasta, por el color o por el material. Mantén un punto en común, una madera, un metal o un tono ya presente en la estancia, y deja que el resto varíe.

Preguntas frecuentes

¿Qué medidas comprobar antes de elegir?

El ancho y la profundidad totales, la altura del asiento y, después, el espacio libre delante del sillón. Si la ficha del producto indica las medidas del paquete, compáralas con tu puerta más estrecha.

¿Basta un solo sillón en un salón?

Sí, siempre que le des una función: la lectura, la conversación o el toque de color. Dos sillones idénticos sirven más bien para enmarcar una chimenea o una ventana.

¿Cómo cuidar el asiento a diario?

Pasa la aspiradora a baja potencia por los cojines y los pliegues y, después, un paño blanco apenas húmedo sobre una mancha reciente. Presiona desde el borde hacia el centro en lugar de frotar.