Camino de mesa y servilleteros

Un camino de mesa colocado en el centro estructura la mesa, y los aros de servilleta cuidan el detalle. Esta colección reúne ambos, desde piezas sobrias hasta motivos de follaje y flores, en acabados dorados y plateados.

La longitud antes que el motivo

Un camino de mesa se elige ante todo según la longitud de tu mesa. Hay dos opciones: dejarlo caer unos veinte centímetros por cada extremo, o que termine a ras del tablero si hay comensales sentados en las dos cabeceras. El ancho se valora después, según el espacio que queda para los platos.

El aro, el toque final

El aro de servilleta no solo sirve para sujetar la tela, también marca el tono de la mesa. Un acabado dorado o plateado aviva una vajilla blanca, y un motivo de follaje o de flores basta para vestir una mesa desnuda. Mantén el mismo modelo en toda la mesa: la repetición crea coherencia.

Combinar los motivos entre sí

Basta con un solo motivo llamativo por mesa. Si tu camino lleva follaje o flores, elige aros lisos; si es discreto, deja que los aros tomen protagonismo. Dorados o plateados, quedan mejor en el mismo metal que tus bandejas: dos metales mezclados se notan enseguida.

Preguntas frecuentes

¿Qué longitud de camino de mesa elegir?

Mide la longitud del tablero y decide entre que sobresalga por cada extremo o que termine a ras del borde. Las dimensiones de cada camino figuran en su ficha de producto.

¿Cómo cuidar un camino de mesa de tela?

Sacúdelo después de la comida y guárdalo enrollado en lugar de doblado, porque los pliegues marcados se fijan rápido. Una mancha reciente se trata a toquecitos con agua limpia, del borde hacia el centro y sin frotar.

¿Hace falta un aro por servilleta?

Sí, cada servilleta lleva el suyo. Los aros suelen venderse en lotes, así que consulta el contenido en la ficha de producto antes de contar.