Sofás de esquina izquierda

Una rinconera izquierda prolonga el asiento hacia la izquierda cuando estás frente al sofá, y esa es la lectura que cuenta. La colección reúne rinconeras de una sola pieza, versiones convertibles con arcón y módulos que se componen pieza a pieza.

Leer el lado ante todo

Colócate delante del sofá, con el respaldo al fondo: si la parte larga sale hacia tu izquierda, se trata de una rinconera izquierda. Vista desde la pared, la lectura se invierte, y ahí es donde se falla la elección. El mismo modelo suele existir en ambos sentidos, y el nombre del producto indica cuál estás viendo.

El arcón y la noche ocasional

Algunas rinconeras de la colección se despliegan, y parte de estos modelos incorpora un arcón bajo el asiento. Es el espacio donde encuentran su sitio el edredón y las almohadas de una noche. Un sofá cama se juzga primero como un sofá de diario; dormir en él sigue siendo un uso ocasional.

Componer con módulos

Dos familias conviven en esta colección. La rinconera de una sola pieza llega con su forma definitiva: el chaise longue ya está en el lado correcto y el conjunto se coloca contra la pared. El módulo de esquina, en cambio, se combina con otros elementos: la composición sigue una estancia alargada o rodea una puerta, y se rehace si el salón cambia.

Preguntas frecuentes

¿Cómo saber si mi salón necesita una rinconera izquierda?

Mira la pared más larga y luego el punto por el que entras en la estancia. La parte larga se coloca en el lado que no corta el paso.

¿Qué diferencia hay entre una rinconera y una rinconera grande?

La rinconera grande alarga la parte que forma el chaise longue, y por tanto el frente total del conjunto. Necesita una estancia más ancha para dejar circular a su alrededor.

¿Qué tapicería soporta mejor el uso diario?

El bouclé aporta relieve y disimula las marcas del asiento, el terciopelo atrapa la luz y conserva la huella de la mano, el lino es el más mate de los tres. La elección depende tanto de la luz como del uso.