Regalos excepcionales

Un regalo excepcional se reconoce por el espacio que ocupa: se ve nada más entrar en la estancia. Esta selección reúne las grandes composiciones de orquídeas, los jarrones de gran altura y algunas piezas de mobiliario auxiliar.

Elegir el lugar antes que el objeto

Una pieza imponente no se improvisa: necesita un rincón vacío, una consola despejada o un rellano. Localiza ese lugar en casa de la persona y mide la altura libre por encima y el ancho en el suelo. Es esta medida la que decide, mucho antes que el gusto: un objeto demasiado grande para su sitio nunca lucirá.

La altura marca el efecto

Una composición de unos cuarenta centímetros se percibe como un bonito ramo colocado sobre una mesa. Hacia los ochenta, se convierte en un elemento decorativo por derecho propio, a la altura de una consola. Por encima del metro, ocupa por sí sola un rincón de la estancia y se ve desde la entrada. Las alturas figuran en el nombre del producto.

De la orquídea al banco

La orquídea artificial, plantada en tierra o colocada en su jarrón, es el valor más seguro de esta selección: nada que regar, nada que podar. El jarrón de gran tamaño, al estilo de los jarrones Médicis, se basta por sí solo y puede quedarse vacío. El banco auxiliar es el regalo que nadie espera: encaja a los pies de una cama, bajo una ventana o en una entrada.

Preguntas frecuentes

¿Una composición artificial conserva su aspecto?

Sí, lejos del sol directo y de cualquier fuente de calor. Basta con quitarle el polvo ligeramente de vez en cuando para mantenerla impecable.

¿Hay que añadir un jarrón a una composición?

No, cuando la composición llega con su recipiente, ya sea jarrón, maceta o espuma. El nombre del producto lo indica.

¿Qué longitud prever para un banco auxiliar?

Toma la longitud indicada en el nombre del producto y deja unos diez centímetros libres a cada lado. A los pies de una cama, el banco debe ser más corto que la cama.