Colección de Rosas

Capullo cerrado, flor abierta o rosa colocada en su ilusión de agua: es la fase de la corola la que lo cambia todo. Nuestra colección de rosas artificiales reúne tallos para combinar y piezas listas para colocar, tanto en rojos intensos como en blancos y tonos empolvados.

El capullo y la flor abierta

Una misma variedad suele existir en versión cerrada y en versión abierta. El capullo aporta verticalidad y contención, la flor abierta da volumen y color. Un ramo parece natural cuando mezclas ambos, colocando los capullos un poco más altos que las corolas abiertas.

Elegir el color antes que la cantidad

El rojo sigue siendo el más expresivo y se basta por sí solo en un jarrón estrecho. El blanco y el marfil combinan con todos los interiores y admiten grandes composiciones. Los tonos empolvados, en cambio, necesitan un fondo claro para no apagarse. Quédate con dos tonos cercanos para que el ramo se lea con claridad.

Las rosas en ilusión de agua

Algunas piezas combinan la flor con un efecto de agua que forma parte de la composición: se colocan tal cual, sobre una consola o una mesita de noche, sin jarrón ni follaje. Su lugar es el de un objeto, no el de un ramo. Basta con una sola en una estancia ya decorada.

Preguntas frecuentes

¿Por qué la misma rosa aparece cerrada y abierta?

Porque son dos tallos diferentes, cada uno con su propia ficha de producto. La variedad y el color son los mismos, solo cambia la fase de la flor.

¿Cómo quitar el polvo a una rosa artificial?

Pasa un plumero o un pincel suave desde la base del pétalo hacia su borde. Para una marca persistente, basta con un paño apenas húmedo, sin frotar el corazón de la flor.

¿Cuántos tallos hacen falta en un jarrón?

Cuenta de cinco a siete tallos en un jarrón de cuello estrecho, más en un jarrón ancho donde las flores deben sostenerse entre sí. Un solo tallo también funciona, en un florero individual.