Promociones de velas y candelabros

Portavelas de madera y de ratán, faroles de ratán, de bambú y de metal: la misma idea declinada en varios materiales y casi siempre en dos alturas. La luz baja de una llama transforma una estancia más rápido que un mueble.

Los faroles funcionan en pareja

Nuestros faroles suelen existir en dos tamaños cercanos, como los modelos Replay, Nella y Luva. Colocados uno junto al otro, el alto y el bajo forman un conjunto que parece pensado. Solo, un farol encuentra mejor su sitio en el suelo, cerca de una puerta o a los pies de un sillón.

Ratán, bambú o metal

El ratán y el bambú trenzados filtran la luz y dibujan sombras en la pared; prefieren el interior o una terraza cubierta, porque la humedad acaba apagándolos. El metal soporta mejor el exterior y basta con pasarle un paño. Los portavelas de madera, más sobrios, se alinean con naturalidad sobre una mesa larga.

La llama y el trenzado

Un material trenzado requiere una llama protegida. Coloca la vela dentro de un vaso antes de introducirla en el farol, y deja espacio entre la llama y las paredes. En una estantería alta, donde la llama se vigila mal, es mejor dejar el farol vacío y puramente decorativo.

Preguntas frecuentes

¿Qué vela usar en un portavelas de madera?

Una vela cilíndrica bien asentada, o una vela de candelabro si el hueco está pensado para ella. Mide el diámetro de la base antes de elegir.

¿Se puede dejar un farol en el exterior?

Bajo un toldo, sí, y preferiblemente de metal. El ratán y el bambú soportan mal las lluvias repetidas y se deforman al secarse.

¿Por qué el mismo modelo aparece en dos alturas?

Porque estos faroles están pensados para agruparse. Cada tamaño tiene su propia ficha de producto, con el mismo trenzado y el mismo acabado.