Colección de flores de cerezo

Un tallo suelto, una rama larga o un cerezo en maceta: el gesto no es el mismo. Nuestra colección de flores de cerezo artificiales reúne tallos para componer, ramas que estructuran un jarrón grande y árboles en flor en maceta.

Elegir entre el tallo y el árbol

Un tallo de cerezo se introduce en un jarrón que ya tienes, y se cuenta en número impar para conservar el movimiento. Una rama más larga necesita un jarrón pesado y algo de espacio libre delante. El cerezo en maceta, en cambio, se percibe como un mueble: ocupa un rincón de la estancia y se coloca una vez para todo el año.

La altura, lo primero que se mide

Los tallos de la colección rondan los cincuenta centímetros, y los árboles en maceta alcanzan 2,10 o 2,45 metros. Mide la altura del techo y resta la del jarrón o la maceta para saber lo que quedará visible. Un árbol demasiado grande se curva contra el techo y pierde su silueta.

Un efecto japonés con muy poco

El cerezo en flor se basta por sí solo: colócalo delante de un fondo claro y déjale aire alrededor. Una sola especie en un jarrón da un resultado más limpio que una mezcla, y el rosa pálido combina tan bien con la madera clara como con el lino crudo.

Preguntas frecuentes

¿Cuántos tallos hacen falta en un jarrón?

Calcula de tres a cinco tallos para un jarrón mediano, más en un recipiente grande. Un número impar siempre da una composición más natural.

¿Cómo cuidar las flores artificiales?

Quita el polvo de los pétalos con un plumero, o con el secador en aire frío. Para una marca más persistente, pasa un paño suave ligeramente húmedo y deja secar al aire.

¿El cerezo en maceta se sostiene solo?

Sí, descansa en su maceta, que le sirve de base. Colócalo sobre un suelo plano, contra una pared o en un rincón, y comprueba que ninguna zona de paso roce su follaje.