Flores de Navidad

Ramas de pino nevadas, bayas escarchadas, tallos con purpurina o metalizados: las flores de Navidad se eligen primero por su textura y después por su color. Esta colección reúne los tallos sueltos, los pequeños ramos ya atados y las ramas de bayas.

Nevado, escarchado o metalizado

El nevado deposita un polvo blanco sobre el follaje e imita la nieve recién caída: aclara una decoración oscura. El escarchado añade un velo cristalino que atrapa la luz sin llegar a brillar. La purpurina y el metalizado, en cambio, reflejan de verdad: una rama de pino con purpurina o un ramaje metalizado se sostienen solos en un jarrón.

Componer en tres niveles

Una composición se sostiene en tres alturas. Empiece por el pino o el follaje, que dan volumen y ocultan el cuello del jarrón. Añada después la flor que atrae la mirada, una rosa nevada o un eléboro. Termine con las bayas y los pompones, que rellenan los huecos y aportan el color.

De la mesa a la puerta

Una rama de pino colgante se coloca en plano en el centro de la mesa, entre dos candelabros, o sigue la barandilla de una escalera. Un pequeño ramo de pino queda bien en el alféizar de una ventana. Para la puerta, parta de un aro de pino y pinche en él los tallos cortos, las piñas hacia abajo y la purpurina hacia arriba.

Preguntas frecuentes

¿Cuántos tallos para un jarrón?

Cuente de cinco a siete tallos para un jarrón de mesa y solo tres para un cuello estrecho. Un número impar da un ramo más natural que un número par.

¿Cómo quitar el polvo a un tallo con purpurina?

Con un pincel seco, de arriba abajo, sujetando el tallo en horizontal. Evite el agua y el paño húmedo, que mueven la purpurina en lugar de quitar el polvo.

¿Se pueden mezclar con flores frescas?

Mejor separarlas: el agua de las flores frescas despega la purpurina y apaga los tallos. Dos jarrones uno junto al otro siguen siendo la mejor solución.