Asientos

Un sillón frente al sofá, un puf que se cambia de sitio, un banco al final de la mesa: a menudo son los asientos auxiliares los que rematan una estancia. Esta colección reúne sillones fijos y giratorios, pufs, bancos y un módulo de esquina reversible.

Un lugar para cada asiento

El sillón se coloca frente al sofá o en diagonal, para abrir la conversación más que para duplicar el asiento principal. El puf sigue siendo móvil: reposapiés por la noche, asiento auxiliar cuando la mesa se llena. El banco se desliza al final de una mesa, en una entrada o a los pies de la cama. El módulo de esquina, reversible, prolonga un asiento existente por el lado que elijas.

El giratorio necesita espacio libre

Un sillón giratorio gira sobre su base: necesita espacio libre a su alrededor, sin alfombra gruesa ni mesa baja demasiado cerca. Mide el círculo que describe el respaldo, y no solo la superficie que ocupa el asiento en el suelo. A cambio, hace más flexible una estancia de paso, ya que giras del salón hacia la mesa sin mover el asiento.

Combinar sin repetirlo todo

El sillón y el puf Nooma llevan el mismo nombre y se responden: es la forma más sencilla de componer un rincón coherente. El banco VOG, por su parte, existe en dos tejidos, uno tramado con motivo y otro de bouclé. Mantén entonces un material dominante y usa el segundo en pequeños toques.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto espacio dejar entre el sofá y el sillón?

Lo suficiente para circular sin rozar las rodillas, unos cuarenta centímetros de paso, sin dejar de estar al alcance de la mesa baja. Más allá, la conversación se pierde.

¿Puede un puf sustituir a una mesa baja?

Cumple esa función con una bandeja rígida encima, el tiempo de un café. Sin bandeja, mantenlo como reposapiés.

¿Cómo cuidar un asiento de bouclé?

Con la aspiradora y el accesorio de cepillo, en el sentido del relieve, y luego con un paño blanco apenas húmedo sobre una mancha reciente. El bouclé disimula bien las marcas de uso.