Colección Amanecer

Un cristal de color cuyo tono se aclara del pie al cuello: toda la colección Sunrise se basa en esta idea del degradado. Reúne jarrones de 20 y 22 cm y candelabros de 22, 25 y 31 cm, en tonos rosa melocotón, ámbar y violeta intenso.

El degradado se aprecia a contraluz

El color es denso en la base del cristal y se disipa hacia arriba, hasta la transparencia. Coloca estas piezas donde la luz las atraviese: una estantería frente a una ventana, un alféizar, el extremo de una consola. Sobre un fondo oscuro el efecto desaparece, porque el cristal necesita claridad detrás para revelar su degradado.

Tres alturas, una misma línea

Los candelabros miden 22, 25 y 31 cm, y los jarrones 20 y 22 cm. Agrúpalos de tres en tres jugando con las alturas más que con los colores: el relieve nace de la diferencia entre las siluetas. Una pieza sola también funciona en una mesa de centro, siempre que la dejes con espacio libre alrededor.

Tallos cortos en estos jarrones

El cuello es estrecho y la altura, modesta, así que estos jarrones piden tallos cortos y pocos. Bastan de uno a tres tallos, elegidos para sobresalir del cuello aproximadamente la mitad de la altura del jarrón. Como el cristal es transparente, la parte baja del tallo se ve: elige un tallo con la base limpia.

Preguntas frecuentes

¿Qué vela cabe en estos candelabros?

Consulta el diámetro de la copa en la ficha de producto y elige una vela un poco más estrecha. Una vela forzada en su hueco somete el cristal a tensión.

¿El color está en el cristal o en la superficie?

El tono está en la masa del cristal, lo que explica esa transición progresiva del pie al cuello. Basta con un paño suave y agua tibia para su mantenimiento, sin productos abrasivos.

¿Se pueden mezclar los tres tonos?

Sí, y el resultado se aprecia mejor sobre un fondo claro o sobre madera clara. Si la estancia ya tiene mucho color, quédate con un solo tono y varía las alturas.