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Un sofá que también sirve de cama se elige primero por el ancho de la cama y después por el espacio que ocupa una vez abierto. Esta selección reúne sofás cama con camas de 140 y 160 cm, sofás de dos a cinco plazas y un sillón giratorio.

El ancho de la cama

Una cama de 140 cm acoge a dos personas de forma ocasional; una de 160 cm se adapta a un uso habitual. Esos veinte centímetros también se notan en el ancho del sofá cerrado, no solo en el de la cama. Compara, por tanto, las dos medidas: la de la cama y la del mueble cerrado.

El arcón bajo el asiento

Un arcón simplifica la habitación de invitados: el edredón y las almohadas se quedan junto a la cama en lugar de atravesar la casa. El almacenaje, cuando el modelo lo tiene, figura en el tipo de producto, y se abre levantando el asiento. Prevé espacio para retirar la mesa de centro; si no, el asiento chocará con ella.

Primero las plazas, después el paso

Un tres plazas ocupa unos dos metros de frente; un cuatro o cinco plazas suele superar los dos metros y medio. El sillón giratorio completa el conjunto sin cerrar el paso, ya que se orienta hacia la mesa o hacia la ventana según el momento. Piensa por último en el recorrido: es la medida del paquete, indicada en la ficha del producto, la que hay que comparar con tu puerta.

Preguntas frecuentes

¿Hace falta espacio delante del sofá?

Sí, la cama se despliega hacia delante. Calcula un espacio libre equivalente a la profundidad de la cama abierta, alfombra y mesa de centro incluidas.

¿Por qué el mismo sofá aparece varias veces?

Porque cada versión tiene su propia ficha: cambian el ancho de la cama o la tela, el modelo sigue siendo el mismo. El nombre del producto indica la diferencia.

¿Cómo cuidar la tela?

Pasar el aspirador a baja potencia retira el polvo de las costuras. Sobre una mancha reciente, da toques con un paño blanco apenas húmedo, sin frotar la fibra.