Colección Magnolia

La magnolia se distingue por su rama larga y desnuda, que lleva pocas flores pero las sostiene en alto. La colección reúne tallos con capullos, flores abiertas, un follaje de Grandiflora y acabados nevados o con purpurina.

Una rama pensada para un jarrón monoflor

La magnolia no necesita un ramo para lucir. Un solo tallo erguido en un jarrón dibuja una línea gráfica que pocas flores igualan, y es el uso más habitual de esta rama. Después, dos tallos de longitudes distintas bastan para crear un desfase, sin intentar llenar el jarrón.

Capullos, flores abiertas o follaje

El tallo con capullos se mantiene discreto y se lee como una rama de primavera, justo antes de abrirse. El tallo de Grandiflora lleva flores mucho más grandes y atrae la mirada nada más entrar en la estancia. El follaje de Grandiflora, de 76 cm de largo, no lleva ninguna flor: sirve de estructura verde para una composición o se sostiene solo en un jarrón.

Las versiones nevadas y con purpurina

El tallo nevado y el tallo con purpurina sirven para las decoraciones de invierno, donde sustituyen a un follaje verde demasiado discreto. Combinan bien con una rama desnuda y un farolillo, que hace jugar la luz sobre el acabado. La magnolia con efecto agua se coloca tal cual: su jarrón y su material transparente forman parte del conjunto.

Preguntas frecuentes

¿Qué jarrón para un tallo de magnolia?

Un jarrón alto, de cuello estrecho y base pesada. El cuello mantiene la rama recta y la base compensa el peso de las flores situadas en lo alto.

¿Se puede acortar un tallo de magnolia?

Sí, unos alicates de corte cortan el tallo sin dificultad. Preséntalo junto al jarrón antes de cortar, porque la rama debe gran parte de su efecto a su longitud.

¿Cómo quitar el polvo de un acabado nevado o con purpurina?

Basta con un plumero suave o una brocha ancha, en seco, sobre estos acabados. Reserva el paño húmedo para los pétalos lisos, que no sufren al limpiarlos.