Colección Ángeles y Estrellas

Una decoración de fiesta se sostiene con pocas piezas, siempre que se agrupen: una figura alta, dos más pequeñas y una luz suave para destacarlas del fondo. Esta selección reúne ángeles alados y estatuas luminosas LED.

Agrupar en lugar de dispersar

Tres figuras reunidas sobre una misma bandeja se ven mejor que las mismas piezas dispersas. Varía las alturas y las posturas, porque un ángel con las manos juntas y otro que se sujeta la barbilla no ofrecen la misma silueta. Mantén un fondo sereno, una pared lisa o una tabla de madera, para que destaquen las alas.

Lo que aporta una estatua luminosa

Una estatua luminosa lleva su propia luz: no hace falta iluminarla, se coloca allí donde la estancia queda a oscuras por la noche. Una consola de entrada, el alféizar de una ventana o el pie del árbol le sientan bien, y detrás de un cristal se ve desde la calle. Junto a una lámpara encendida, se desdibuja: es el contraste con el fondo lo que la hace existir.

Guardarlas después de las fiestas

Las alas y las manos son las partes más frágiles: envuélvelas en una hoja de papel de seda antes de meterlas en la caja. Guarda las figuras de pie, nunca tumbadas unas sobre otras, y separa después las piezas luminosas del resto. Una caja por familia de objetos ahorra tiempo la próxima vez que las saques.

Preguntas frecuentes

¿Cómo limpiar una figura?

Un pincel suave o un paño seco retira el polvo de las alas y los pliegues. Evita sumergir la pieza y frotar los relieves.

¿Combinan estos ángeles con un belén?

Sí, su silueta erguida encuentra su lugar tanto en una escena de belén como sola sobre una consola. Colócalos al fondo y más altos que las figuras pequeñas: la jerarquía de tamaños se mantiene legible.

¿Qué luz poner alrededor de las figuras?

Una luz blanca cálida, colocada de lado, favorece un material mate y marca los pliegues del drapeado. De frente, la iluminación aplana el relieve de las alas.