Velas y fragancias

Una vela decorativa se elige por su forma y su tamaño; una vela aromática, por el volumen de la estancia: no son los mismos objetos. Esta selección reúne ambas, desde los estuches de velas pequeñas hasta los modelos grandes y las velas aromáticas de gran capacidad.

La cera: lisa, rayada o en bruto

Las velas decorativas se distinguen primero por su superficie: una cera lisa y recta, una cera rayada que atrapa la luz, una cera irregular, más rústica. Luego viene la silueta, del pequeño cilindro achaparrado a la gran pieza que se sostiene sola. Las velas de candelabro forman una familia aparte: largas y finas, necesitan un soporte con un hueco estrecho.

Del estuche al modelo grande

Un mismo modelo existe a menudo en toda una escala de tamaños, lo que permite componer un grupo sin mezclar diseños. Los estuches de velas pequeñas sirven para series y candelabros múltiples. Los modelos grandes se reservan para las veladas largas.

El primer encendido, y después la mecha

Deja que la primera llama derrita toda la superficie de la cera: una vela apagada demasiado pronto conserva un pozo en el centro y después arde mal. Recorta la mecha antes de cada nuevo encendido, ya que una mecha larga humea y ennegrece el cristal. Apaga la vela sofocando la llama, para no salpicar cera.

Preguntas frecuentes

¿Basta una vela aromática para una estancia grande?

En un espacio amplio, elige una de gran capacidad, o dos velas colocadas a distancia. Una vela aromática pequeña actúa sobre todo a su alrededor.

¿Qué tamaño de vela para una mesa de comedor?

Una vela baja, o una vela de candelabro fina que no corte las miradas. Reserva los modelos grandes para las consolas y las chimeneas.

¿Las velas decorativas son aromáticas?

No, solo lo son las que llevan la mención aromática. Las demás se eligen por su forma y su color: el nombre del producto permite distinguirlas.