Artículos de mesa

Poner la mesa se resume en tres decisiones: la línea de vajilla, la cristalería y, después, los pocos accesorios que sostienen el conjunto. Esta colección reúne vajillas completas, platos y cuencos, vasos y jarras, jarrones y lo necesario para fijarlos.

Elegir una línea y después ampliarla

Las piezas que llevan el mismo nombre pertenecen a la misma línea: Greeny se repite en cuencos y platos de postre, Matty en platos llanos, mientras que la vajilla Amsterdam se compra completa desde el principio. Empieza por una sola línea, la del día a día, y complétala después en lugar de mezclarlo todo desde el inicio. Dos líneas conviven muy bien si comparten un tono.

Bastan dos tipos de vaso

Una copa para el vino y un vaso de agua más bajo cubren casi todas las comidas. Las copas Alba alcanzan veintidós centímetros y medio: necesitan un estante alto, y los vasos de agua se guardan delante. Una jarra de la misma familia prolonga la vajilla sin esfuerzo de combinación.

Los accesorios que sostienen la mesa

Un peso para mantel con pinza mantiene la tela en su sitio en una mesa de jardín, donde el viento lo deshace todo. Las piedras y la gravilla llenan el fondo de un jarrón: lastran la base y mantienen un tallo recto cuando el agua sola no basta.

Preguntas frecuentes

¿Se pueden mezclar las líneas entre sí?

Sí, siempre que un tono se repita de una línea a otra. Lo más sencillo es reservar una línea para el día a día y la otra para el postre y el café.

¿Qué vaso para el agua y qué copa para el vino?

El vaso bajo y ancho para el agua, la copa para el vino: la mano sujeta el tallo y no calienta el vino. Una copa se guarda de pie, ya que su borde es su parte más fina.

¿Cómo cuidar la cristalería?

Lávala a mano, con agua tibia, y evita pasarla del calor al frío: es el cambio de temperatura lo que agrieta el vidrio.