Días Franceses Tiges

Un tallo se elige como una flor cortada: primero la altura, luego la variedad. Nuestra selección reúne tallos de rosas, peonías, ranúnculos, hortensias y dalias, con el follaje y las ramas que les dan volumen.

La altura antes que la variedad

El nombre de cada tallo indica su longitud, desde la flor corta colocada en un florero individual hasta los grandes tallos de hortensia y peonía. La regla más sencilla consiste en buscar una altura total de una vez y media la del jarrón. Un tallo artificial se recorta con alicates de corte, nunca con tijeras.

El capullo cerrado y la flor abierta

La misma rosa existe en versión cerrada y en versión abierta, y esta repetición es intencionada. Los capullos cerrados aportan ritmo y ligereza, las flores abiertas llevan el color y el volumen. Un ramo creíble mezcla ambos, con aproximadamente un tercio de capullos.

El follaje y las ramas

Las flores solas se convierten rápido en una decoración rígida. Un follaje flexible rellena los huecos entre los tallos, una rama gráfica aporta estructura y se sostiene en un jarrón grande sin ninguna flor. Para una consola alta, empieza por la rama y añade después las flores una a una.

Preguntas frecuentes

¿Se puede acortar un tallo artificial?

Sí, el tallo contiene un alambre metálico que se corta con alicates de corte. Mejor retira una hoja baja que acortar toda la altura de una sola vez.

¿Cuántos tallos se necesitan para un ramo?

Cuenta de cinco a siete tallos de la misma variedad en un jarrón mediano, más si la boca es ancha. Un número impar casi siempre da un resultado más natural.

¿Cómo cuidar los tallos en el día a día?

Un plumero o un pincel suave basta para el polvo, pétalo a pétalo en las flores grandes. Evita mojar las corolas y la exposición permanente al sol directo.