Jornadas Francesas del Automóvil

Un sillón se elige tanto por el espacio que ocupa como por su comodidad. Esta selección reúne sillones de salón, un sillón giratorio, un pequeño sillón de comedor, pufs y un módulo de esquina reversible.

Tres funciones bien distintas

El sillón se coloca frente al sofá y sostiene la conversación: es un asiento que se conserva durante años. El puf hace de complemento, se desplaza con el pie y libera un sitio cuando la estancia se llena. El módulo de esquina, por su parte, no se concibe solo: prolonga un asiento existente y cierra una composición.

Giratorio, reversible: dos palabras útiles

Un sillón giratorio gira sobre su base, hacia la mesa de centro y luego hacia la ventana, sin necesidad de moverlo: es el modelo que hay que elegir para una estancia con varios usos. Un módulo reversible se orienta tanto a la izquierda como a la derecha, entendiéndose el lado de frente al asiento. Estas dos palabras figuran en el nombre del producto.

Medir el espacio libre, no solo el asiento

Anota el ancho del sillón y luego añade el paso: hace falta espacio para circular por delante sin rozar la mesa de centro. Para un pequeño sillón de comedor, comprueba que el reposabrazos se desliza bajo el tablero; si no, el asiento queda retrasado y el plato se aleja.

Preguntas frecuentes

¿Un puf puede sustituir a una mesa de centro?

Cumple esa función con una bandeja rígida colocada encima, el tiempo de un café. El asiento sigue siendo blando: un vaso solo siempre estará inestable.

¿Cómo combinar un sillón y un puf?

Lo más sencillo es quedarse en la misma familia, como el sillón y el puf Nooma, que comparten línea y material. Si no, mantén una constante, el tejido o el color, y deja variar el otro.

¿Por qué aparece el mismo sillón varias veces?

Porque cada tejido y cada color tienen su propia página. El modelo no cambia, solo cambia el material.