Ramos para el Día de la Madre

El ramo llega ya compuesto: se coloca en un jarrón y el equilibrio está hecho. Esta colección va desde pequeñas composiciones de margaritas, cardo y sedum hasta grandes ramos de pampa, con dos flores de solapa para la chaqueta.

La densidad se lee en el número de tallos

Los ramos de pampa existen con siete y con doce tallos, en dos alturas. Siete tallos dibujan una silueta ligera, que deja pasar la luz y encaja en una consola. Doce tallos forman una masa plena, que ocupa por sí sola un rincón de la estancia.

Elegir un ramo para regalar

Un ramo que se regala se elige pensando en la estancia donde quedará, más que en el efecto del primer día. Para una mesa de centro, unos treinta centímetros mantienen la vista despejada de un sillón a otro; en una consola o en una entrada, una composición más alta y más estrecha queda mejor. No necesita agua y solo pide una pasada de plumero de vez en cuando.

Devolver el volumen tras el transporte

Una composición apretada se suelta con unos pocos gestos. Separa los tallos uno a uno desde la base, gira el ramo un cuarto de vuelta cada vez y empuja hacia fuera los tallos que caen. El volumen vuelve sin necesidad de retocarlo después.

Preguntas frecuentes

¿Qué jarrón para un ramo de pampa?

Un jarrón pesado y alto, cuyo cuello agrupe los tallos. Elige un jarrón de al menos la mitad de la altura del ramo; de lo contrario, el conjunto se inclinará hacia delante.

¿Se puede combinar un ramo con tallos sueltos?

Sí, es incluso la forma más sencilla de dar cuerpo a una composición. Añade los tallos sueltos a los lados, un poco más altos que el ramo.

¿Para qué sirve una flor de solapa?

Se lleva en la solapa de una chaqueta, pero también sirve como detalle en un paquete, un servilletero o un tirador de puerta.