Nuevos jarrones

Vidrio, metal, resina o cerámica: el material de un jarrón decide qué se ve de los tallos. Nuestras novedades van desde el pequeño jarrón de mesa hasta piezas de más de treinta centímetros, con cubremacetas de metal para las plantas que se conservan en su maceta.

El material antes que la forma

El vidrio deja ver el agua y los tallos, por lo que pide un ramo limpio y poco follaje a ras del cuello. El metal cierra el volumen y realza la silueta; la resina y la cerámica ofrecen una superficie mate que absorbe la luz. En una misma estancia, mezcla los materiales pero limítate a una sola familia de tonos.

La abertura del cuello

Un cuello estrecho sostiene de uno a tres tallos bien rectos, sin esfuerzo. Un cuello ancho requiere un ramo abundante; si no, los tallos se separan y la composición se desmorona. Fíjate en la abertura antes que en la altura: es la que decide el número de tallos y, por tanto, el aspecto final.

Jarrón o cubremacetas

El jarrón recibe tallos cortados; el cubremacetas viste una maceta de cultivo que se conserva tal cual. Elige el cubremacetas un poco más ancho que la maceta original, para poder introducirla sin forzar. La planta permanece en su recipiente, lo que facilita el riego y los cambios de temporada.

Preguntas frecuentes

¿Qué altura de jarrón elegir para un tallo largo?

Busca un jarrón que represente entre un tercio y la mitad de la altura total, tallo incluido. Así, un tallo de cincuenta centímetros se equilibra en una pieza de unos veinte centímetros.

¿Cómo cuidar un jarrón de metal?

Para el día a día basta un paño suave y seco. Evita los polvos abrasivos y las esponjas ásperas, que rayan los acabados mates y apagan las superficies brillantes.

¿Por qué dos jarrones de la misma altura tienen nombres distintos?

Porque el nombre designa el diseño, no la medida. Dos piezas de treinta y cuatro centímetros pueden tener un cuello, una curvatura y un acabado muy diferentes.