Los más vendidos del verano

De los tallos de ranúnculo a las fundas de cojín, de la vegetación en maceta al espejo redondo, esta selección editorial reúne piezas que requieren poco mantenimiento. Aquí se cruzan tres familias: vegetación sin riego, textiles que se cambian según el gusto del momento y un espejo para la luz.

Vegetación, en tres volúmenes

Las suculentas en maceta y los terrarios se colocan en pequeños grupos, sobre una bandeja o en el alféizar de una ventana, allí donde a una planta natural le faltaría luz. Las composiciones de orquídea y el cactus en su maceta de cerámica visten por sí solos un recibidor o un rincón del salón. Mezcla alturas en lugar de especies: el conjunto resulta más sereno.

La funda se elige según el cojín

Una funda debe tener la medida exacta del relleno interior; si no, queda holgada y se hunde en las esquinas. Dos fundas lisas y una con textura bastan para cambiar el ambiente de un sofá. Un lavado suave y un secado en plano cuidan el tejido y su color.

Un espejo para duplicar la luz

El espejo redondo suaviza una estancia hecha de ángulos rectos y refleja la claridad de una ventana. Cuélgalo frente a la fuente de luz o a un lado, a la altura de la vista: demasiado alto, enseguida parece despegado de la pared. Un diámetro pequeño como el de 38 cm se presta a repetirse en pareja.

Preguntas frecuentes

¿Cómo cuidar las flores artificiales?

Un plumero suave basta para el polvo habitual, y el aire frío de un secador llega al corazón de las composiciones. En una hoja ancha, pasa un paño apenas húmedo.

¿Qué tamaño de funda para mis cojines?

Mide el relleno de costura a costura y elige la funda de la misma medida. Un relleno ligeramente más grande da un cojín bien lleno, que mantiene sus esquinas.

¿Dónde colocar una suculenta artificial?

En cualquier lugar donde una planta natural sufriría: un baño sin ventana, una estantería oscura. Evita el sol directo tras un cristal, que acaba aclarando los colores.