Días Franceses de los Espejos

Un espejo no sirve solo para mirarse: su forma decide lo que aporta a la estancia. Esta selección reúne espejos redondos de varios diámetros y dos grandes espejos verticales con marcos trabajados.

Lo redondo suaviza, lo vertical estiliza

Un espejo redondo rompe las líneas rectas de una pared y queda muy bien sobre una consola o en un baño. Los modelos Ondine y Lio van desde un pequeño diámetro de complemento hasta un gran círculo que llena una pared por sí solo. Los espejos verticales Soren y Nell, mucho más altos que anchos, alargan la altura de un recibidor o de un pasillo estrecho.

Encontrar la altura adecuada

El centro de un espejo se coloca a la altura de la mirada, a unos 160 cm del suelo, y no en el centro de la pared. Sobre un mueble, deja unos diez centímetros entre el tablero y la parte inferior del marco. En un espejo vertical, cuenta más la relación con el suelo que con el techo.

Mirar lo que refleja el espejo

Un espejo colocado frente a una ventana proyecta la luz del día hacia el fondo de la estancia y duplica la claridad disponible. Colocado en un lateral, ilumina menos, pero refleja un trozo de pared a menudo más favorecedor. Mira siempre lo que va a mostrar el cristal antes de decidir dónde colocarlo.

Preguntas frecuentes

¿Qué diámetro elegir sobre una consola?

Calcula unos dos tercios del ancho del mueble. Un círculo más pequeño se pierde en la pared; uno más grande sobresale visualmente del mueble.

¿Qué diferencia hay entre un espejo redondo y un espejo vertical?

El redondo juega con la luz y suaviza una composición de pared. El vertical, más alto y más grande, llena la pared por sí solo y alarga la perspectiva de la estancia.

¿Cómo limpiar un espejo sin dejar marcas?

Un paño de microfibra apenas húmedo y luego un segundo paño seco, empezando por arriba. Evita pulverizar el producto en los bordes, donde la humedad se cuela bajo el marco.