Flores artificiales

Flores artificiales que no se marchitan, elegidas tallo a tallo. Rosas, dalias, orquídeas, crisantemos, ranúnculos, follajes y ramas: compones el ramo que quieres, en el jarrón que ya tienes, y conserva el mismo aspecto todo el año.

¿Qué altura para qué jarrón?

La mayoría de nuestros tallos miden entre 40 y 70 cm, la altura adecuada para un jarrón de mesa o de consola. Por encima de 70 cm, hace falta un jarrón alto, colocado en el suelo o sobre un mueble bajo. La referencia que conviene recordar: un jarrón de entre dos tercios y cuatro quintos de la altura del tallo, es decir, de 40 a 55 cm para un tallo de 63 cm.

Un tallo que mantiene la postura

Nuestros tallos llevan un alambre interior: se curvan para abrir el ramo, se inclinan hacia la luz y mantienen la posición que se les da. Es lo que permite montar una composición sin espuma ni soporte, y retocarla cuando se cambia de jarrón.

Componer y cuidar

Calcula de cinco a siete tallos para un ramo de mesa, empezando por el follaje, que da volumen, antes de añadir dos o tres flores. El mantenimiento se resume en un gesto: un paño suave y seco, un plumero o un soplador de aire frío. Nunca agua, ni sol directo prolongado, que acaba apagando los colores.

Preguntas frecuentes

¿El precio indicado corresponde a un solo tallo?

Sí, nuestras flores se venden por tallo. El jarrón se elige aparte, en su propia página.

¿Qué altura de jarrón elegir?

Calcula un jarrón de entre dos tercios y cuatro quintos de la altura del tallo: para un tallo de 60 cm, un jarrón de 40 a 48 cm.

¿Cómo cuidarlas?

Quitarles el polvo con un paño suave y seco, un plumero o un soplador de aire frío. Sin inmersión, y sin exposición prolongada al sol directo.