Flores de temporada

Las flores de temporada se distinguen por su acabado más que por su forma: la nieve depositada, la escarcha mate, la purpurina fina o el efecto metálico. La colección reúne ramas de pino, bayas, piñas y follajes tratados con el mismo espíritu.

Cuatro acabados, cuatro efectos

La nieve suaviza los contornos y aclara una rama oscura. La escarcha se mantiene mate y discreta, es el acabado más fácil de llevar en el día a día. La purpurina atrapa la luz artificial de la noche, mientras que el efecto metálico actúa como un espejo y se reserva para pequeños toques.

Pasar del otoño al invierno

Las bayas y los follajes sin acabado abren la temporada con los primeros fríos. Después añades el pino, la escarcha y las piñas, y luego la purpurina cuando se acercan las fiestas. Esta progresión te evita montarlo todo de golpe y luego recogerlo todo el mismo día.

Una base verde, acentos brillantes

Parte de una base de ramas de pino, que aporta volumen y color, y luego introduce los tallos brillantes uno a uno, deteniéndote en cuanto el efecto sea suficiente. En un jarrón alto, deja que un follaje caiga por delante del cuello para romper la verticalidad. Sobre una mesa, una guirnalda tumbada sustituye al ramo.

Preguntas frecuentes

¿La purpurina se mantiene en su sitio?

Se desprende un poco al manipularla, sobre todo los primeros días. Sacude el tallo una vez sobre un suelo fácil de barrer antes de ponerlo en el jarrón.

¿Cómo guardar una rama nevada?

Colócala de pie o en plano, sin nada que la presione, porque la nieve se marca con una presión prolongada. Una funda de tela es mejor que una bolsa cerrada.

¿Se pueden mezclar lo escarchado y lo metálico?

Sí, siempre que lo metálico quede en minoría. Uno o dos tallos brillantes en una composición escarchada bastan para crear el contraste.