Sillones

Un sillón se elige por la altura del asiento. Bajo y envolvente para el salón, más alto y más recto para una mesa: nuestros modelos cubren ambos usos, en terciopelo, bouclé y tejido tramado.

Salón o mesa

Con un asiento de entre 40 y 45 cm, el sillón acompaña a un sofá: uno se hunde en él, con las piernas estiradas. A 48 o 49 cm, hace las veces de silla con reposabrazos, en la cabecera de la mesa o frente a un escritorio. Es esta medida, indicada en cada ficha, la que decide el uso, mucho más que la anchura.

Giratorio o fijo

Varios de nuestros modelos son giratorios: práctico en un salón abierto, donde se pasa de la conversación a la pantalla sin mover el asiento. Los demás son fijos, y ganan en estabilidad lo que pierden en flexibilidad.

Medir el paquete, no el sillón

Un sillón choca con una puerta más a menudo de lo que se cree. La dimensión del paquete se indica en la ficha del producto: compárala con el hueco de paso. En un mismo modelo, la versión sin reposabrazos ahorra unos cincuenta centímetros de ancho y una decena de kilos.

Preguntas frecuentes

¿Este sillón cabe por mi puerta?

Compara la mayor dimensión del paquete, indicada en la ficha del producto, y no la del sillón.

¿Qué diferencia hay entre un sillón de salón y un sillón de comedor?

La altura del asiento: de 48 a 49 cm para la mesa, al nivel de una silla, frente a 40 a 45 cm para el salón, más bajo y más ancho.

¿El terciopelo y el bouclé se cuidan de la misma manera?

Sí: aspirado regular, paño blanco y agua jabonosa sobre una mancha reciente, y un profesional más allá.