Colección de verano

El verano se compone tallo a tallo: rosas, ranúnculos, tulipanes y dalias artificiales que montas tú mismo, según el jarrón y según la estancia. Las flores se compran por unidad, tanto abiertas como en capullo, junto a las plantas y los accesorios de la temporada.

El tallo por unidad

Nada se vende como ramo ya hecho: tú decides el número de tallos, el color y la variedad. Un número impar da una silueta más natural, y tres variedades bastan para componer un ramo que se sostiene.

Mezclar capullos y flores abiertas

Una rosa abierta atrae la mirada, un capullo cerrado aporta profundidad, un ranúnculo aún en botón llena los huecos. Es esta mezcla de estados lo que hace creíble un ramo artificial, mucho más que el número de tallos. Así que elige los dos estados de una misma variedad en lugar de una decena de flores idénticas.

El jarrón decide la altura

La altura total de cada tallo figura en su ficha de producto. Compárala con el cuello de tu jarrón: en general se deja un tercio del tallo dentro y el resto por encima del cuello. Para un jarrón bajo y ancho, quedan mejor tallos cortos y un ramo apretado.

Preguntas frecuentes

¿Qué altura de tallo hay que elegir?

Suma la altura de tu jarrón y la que quieres que sobresalga. Varios tallos de la colección rondan los cincuenta centímetros, pero la medida exacta figura en cada ficha de producto.

¿Cómo cuidar las flores artificiales?

Basta un plumero o un paño seco para el polvo, pétalo a pétalo en las flores más abiertas. Mantén los tallos alejados del sol directo, que acaba apagando los colores más vivos.

¿Por qué la misma rosa existe abierta y cerrada?

Porque un ramo creíble mezcla los dos estados. Cada uno tiene su propia ficha de producto, con el mismo modelo y el mismo color.