Colección Beige

El beige no es un color, sino una familia de matices, del arena al greige, que se eligen unos en relación con otros. Esta selección reúne jarrones de vidrio tintado, portavelas, sillones, un sofá y módulos de esquina en los mismos tonos suaves.

Armonizar los matices entre sí

Dos beiges que se parecen sin ser idénticos llaman más la atención que una diferencia marcada. Elige un matiz dominante para las grandes superficies, el sofá o los sillones, y deja que las piezas pequeñas se alejen de él con decisión. El vidrio tintado, por su parte, deja pasar la luz y aclara un tono demasiado apagado.

Jugar con las alturas

Los jarrones y portavelas de esta selección existen en varias alturas, de veintidós a treinta y ocho centímetros. Agrúpalos de tres en tres variando los tamaños en lugar de alinearlos a la misma altura: la mirada circula mejor. Una consola o una mesa de centro rara vez admite más de tres volúmenes sin recargarse.

El relieve lo aporta el material

En una paleta tan reducida, es el material el que crea el contraste. Un tejido retiene la luz y la vuelve mate; el vidrio la atraviesa y añade un reflejo. Los módulos de esquina, el puf y los sillones pertenecen a la misma familia de tonos, lo que permite añadir un asiento sin romper el conjunto.

Preguntas frecuentes

¿Qué matiz para una estancia con poca luz?

Elige beiges cálidos, que tiran hacia el arena y mantienen su presencia con poca luz. Los greiges más grises piden una estancia luminosa para no parecer apagados.

¿Qué altura de jarrón para un ramo?

Calcula una altura total de una vez y media a dos veces la del jarrón. Una composición ancha pide más bien un jarrón bajo y una boca generosa.

¿Cómo cuidar el vidrio tintado?

Basta con un paño suave y un poco de agua limpia. Seca la superficie para evitar marcas y descarta los polvos abrasivos.