Arreglos florales artificiales

Una rama sola, una composición ya montada en su jarrón, un árbol que se sostiene en el suelo: una flor artificial se elige primero por su escala. Esta colección va del tallo suelto a las orquídeas y peonías en jarrón, hasta los árboles en maceta, las coronas y las guirnaldas.

Tres escalas, tres usos

La rama de bayas o el ramo de pampas se coloca en un jarrón que ya tengas. La composición en jarrón llega lista para colocar, en una consola, una mesa de centro o el alféizar de una ventana. El árbol en maceta se trata como un mueble: un cerezo en flor de más de dos metros reclama su sitio en el suelo y distancia para verse entero.

Qué significa el efecto agua

En las rosas y orquídeas con efecto agua, el nivel del agua está imitado de una vez por todas: el jarrón forma parte de la pieza y no se vacía. Estas composiciones se colocan tal cual, sin riego. Cuando el jarrón figura en el nombre del producto, la composición ya está montada en él; un tallo suelto, en cambio, espera el tuyo.

Abrir las ramas al recibirlas

Los tallos son flexibles y viajan apretados unos contra otros. Sepáralos uno a uno, abre las hojas hacia fuera y gira la pieza para localizar los huecos: el volumen vuelve en pocos minutos. Después, basta con pasar un plumero o un paño seco de vez en cuando para mantener el color nítido.

Preguntas frecuentes

¿El jarrón forma parte de la composición?

Cuando el nombre del producto menciona un jarrón, la composición está montada en él y se coloca directamente. Un tallo o un ramo se elige para tu propio jarrón.

¿Estas plantas necesitan agua?

Ni agua ni luz: esa es toda la ventaja de una composición artificial, que luce igual de bien en una entrada oscura que en una estancia poco utilizada.

¿Cómo limpiar una orquídea artificial?

En seco, con un plumero o un paño suave, sujetando el tallo para no doblarlo. En una composición con efecto agua, evita mojar la base.