Promociones de tallos

Un tallo se compra para componer, rara vez para decorar solo. Nuestros tallos artificiales reúnen las flores con carácter, peonía, rosa y dalia, las flores más sencillas como el clavel y el crisantemo, y los follajes ligeros que las realzan.

El tallo, y después el jarrón

El nombre de cada tallo indica su longitud, desde cuarenta y cinco centímetros para una dalia corta hasta noventa para una orquídea. La regla más sencilla consiste en buscar una altura de flores igual a una vez y media la del jarrón. Así que mide tu jarrón antes de elegir los tallos.

Tres papeles en un ramo

Un ramo equilibrado mezcla tres familias. Las flores principales aportan la masa: la peonía, la rosa, la dalia. Las flores secundarias prolongan la silueta, como el crisantemo o el clavel. El resto aporta textura y ligereza, con la gisófila, la alquemila y el cardo. Cuenta con una mayoría de tallos secundarios y follajes; si no, el ramo parece pesado.

Un número impar, y volumen

Los ramos con un número impar de tallos parecen más naturales que las composiciones simétricas. Coloca los tallos más altos en el centro, deja que los demás se inclinen hacia fuera y gira cada flor para darle su propio ángulo.

Preguntas frecuentes

¿Cuántos tallos hacen falta para un jarrón?

Para un jarrón de tamaño mediano, una decena de tallos forman un ramo abundante. Un cuello estrecho se conforma con tres a cinco tallos, y una sola flor grande basta en un florero individual.

¿Se pueden mezclar flores y follajes?

Es incluso recomendable. Bastan dos o tres variedades de flores, acompañadas de un follaje más discreto que rellene los huecos.

¿Cómo conservar los colores mucho tiempo?

Mantén el ramo alejado del sol directo, que acaba apagando todos los tonos. Un plumero retira el polvo de los pétalos sin arrugarlos.