Alfombras

Una alfombra define el salón: reúne el sofá, la mesa de centro y los sillones en un solo conjunto. Las nuestras son rectangulares, de lana, viscosa o cuero, en tonos neutros.

Tres formatos, tres usos

La de 230 x 160 cm se coloca bajo una mesa de centro o a los pies de una cama. La de 300 x 200 cm va bajo un sofá y sus sillones: es el formato que unifica un salón. La de 400 x 300 cm viste una estancia entera. La referencia sencilla: la alfombra debe pasar al menos bajo las patas delanteras del sofá.

Lana, viscosa o cuero

La viscosa juega con la luz y aporta ese brillo sedoso que cambia según el ángulo. La lana aísla y aporta confort bajo los pies. El cuero dibuja un motivo de parqué, más gráfico. La composición exacta se indica en cada ficha.

Entrega y colocación

La alfombra llega enrollada, en un solo paquete tan largo como su anchura: prevé el paso desde la entrada hasta la estancia. Una vez desenrollada, déjala reposar en plano unos días: los pliegues del transporte desaparecen por sí solos.

Preguntas frecuentes

¿Qué tamaño elegir?

La referencia más sencilla: la alfombra debe pasar al menos bajo las patas delanteras del sofá. Para unificar un salón completo, opta por la de 300 x 200 cm.

¿Cómo se entrega?

Enrollada, en un solo paquete tan largo como la anchura de la alfombra. Prevé el paso antes de la entrega.

¿Hay versiones redondas de estas alfombras?

No, nuestra selección es rectangular, en tres formatos.