Tallos metalizados

El metal se comporta como un color más: toma la luz de la estancia y cambia con ella. Aquí encontrará follajes de helecho, lunaria y alocasia, ramas de bayas, ramas colgantes y guirnaldas de aspecto metalizado.

La silueta antes que el brillo

Todos estos tallos reflejan la luz, lo que hace que su silueta sea decisiva. El helecho es recortado y ligero, la lunaria opone sus discos planos, la alocasia aporta una hoja ancha y las ramas de bayas puntúan el conjunto. Combine dos formas claramente distintas en lugar de dos matices parecidos.

Jugar con lo colgante

Las ramas colgantes se leen de perfil y por el vacío que dejan debajo. Colóquelas en alto, en una estantería, la repisa de una chimenea o un jarrón alto, para que la caída quede libre. Una sola rama de este tipo basta a menudo para dar movimiento a una composición demasiado formal.

Dónde luce el metal

Sobre una pared muy clara, el metalizado apenas se adivina; sobre un fondo oscuro o de madera, destaca con fuerza. Las guirnaldas de bayas y de raíces siguen una balda o el respaldo de una silla, mientras que un follaje solo se desliza en un ramo de temporada para animarlo.

Preguntas frecuentes

¿Qué longitud de tallo para un jarrón alto?

Cuente aproximadamente una vez y media la altura del jarrón para el tallo dominante. Los follajes más cortos equilibran después la base de la composición.

¿Se mezclan el dorado y el plateado?

Sí, si uno de los dos sigue siendo mayoritario. El dorado calienta una estancia de tonos cálidos; el plateado combina mejor con los grises, los azules y el cristal.

¿Cómo cuidar un follaje metalizado?

Basta con un plumero o un soplo de aire. El agua y los productos de limpieza apagan el revestimiento, así que mejor mantenerlos lejos de estos tallos.