Día de la Madre Plantas

Una planta artificial conserva su forma sin riego ni luz, lo que la convierte en un regalo fácil, incluso para una estancia oscura. Esta colección reúne suculentas en maceta, cactus redondos, agaves, una sansevieria y una monstera, desde unos veinte centímetros hasta casi sesenta.

La altura antes que el follaje

Una planta se juzga en relación con el mueble que la sostiene y no en términos absolutos: sobre una consola o un aparador, apunta a un tercio de la altura del mueble, aproximadamente. Fíjate después en la extensión del follaje, porque un agave ocupa en anchura lo que una sansevieria ocupa en altura. Mide, por tanto, ambas dimensiones antes de elegir su lugar.

El follaje marca el estilo

Un cactus redondo y una suculenta aportan un grafismo nítido, casi geométrico, que sienta bien a los interiores sobrios. El agave, más puntiagudo, estructura un recibidor. La monstera y la sansevieria juegan con la hoja grande y la verticalidad, y se bastan solas en una estancia luminosa. Combina dos alturas en lugar de dos estilos.

Mantenimiento sin riego

El único cuidado consiste en quitar el polvo, que apaga el verde y delata lo artificial. Pasa un paño seco por las hojas grandes y un pincel suave entre las espinas de un cactus. Evita el sol directo detrás de un cristal, que acaba aclarando los tonos.

Preguntas frecuentes

¿Hay que regar estas plantas?

No, son artificiales: ni riego, ni trasplante, ni exposición especial. Por eso puedes colocarlas en un pasillo o un distribuidor sin ventana.

¿Qué altura elegir para una estantería?

Quédate por debajo de treinta centímetros; de lo contrario, el follaje choca con la balda de arriba. Reserva las alturas grandes para el suelo, una consola o un aparador.

¿Se sostienen solas estas plantas?

Sí, cada modelo se presenta en su maceta, que le sirve de base. En un borde estrecho, elige un formato pequeño cuya maceta quede completamente apoyada.