Novedades: flores, jarrones, espejos y sillones

Una estancia se compone por capas: un asiento que define el volumen, un espejo que devuelve la luz, una flor que suaviza el conjunto. Esta colección reúne composiciones de orquídeas en jarrón o en maceta, butacas y sillas de comedor, así como espejos.

Una orquídea a la altura justa

Las composiciones van de unos cuarenta centímetros a más de ochenta. Por debajo de cincuenta centímetros, la flor se coloca en una mesa baja o en una mesa de comedor sin cortar la vista entre los comensales. Los tallos altos se reservan para una consola o un rincón del salón, donde se contemplan de frente.

El jarrón es la mitad de la decoración

Un jarrón cónico despeja el tallo y da una silueta esbelta, un jarrón redondo recoge la composición y conviene a los espacios pequeños, una maceta alargada la presenta como una planta. Elige primero la forma que responde a tu mueble y luego la flor: la misma orquídea cambia de aspecto según el recipiente que la sostiene.

El asiento se mide, el espejo se coloca

Una pequeña butaca de comedor viste el extremo de una mesa mejor que una silla, siempre que compruebes la anchura en los reposabrazos y el paso bajo el tablero. Un mismo modelo aparece varias veces: solo cambian el tejido y el color. En la pared, un espejo colocado frente a una ventana devuelve la luz del día hacia el fondo de la estancia.

Preguntas frecuentes

¿Qué altura de orquídea para una mesa de comedor?

Quédate por debajo de cincuenta centímetros para mantener despejada la vista entre los comensales. Los modelos más altos van en una consola.

¿Una butaca de comedor cabe bajo la mesa?

Depende de la altura de los reposabrazos y de la del tablero. Mide la parte inferior de tu mesa y compara esa medida con la de la butaca.

¿Dónde colocar un espejo para ganar luz?

Frente a una ventana, o en la pared perpendicular a ella, nunca en un rincón oscuro. Un espejo no crea la luz, la refleja.