Colección Marrón

Los marrones del mundo vegetal van de los tonos claros de la hierba de la pampa al marrón profundo de la rama de pino seca. Esta selección reúne tallos, follajes y ramos artificiales en esta gama cálida, disponibles en varias longitudes para combinarse entre sí.

La longitud antes que el tono

Un tallo se valora primero por su longitud: los follajes de esta selección van de sesenta y seis centímetros a casi un metro cuarenta. Un follaje corto llena un jarrón de mesa; una pieza grande va al suelo. Un amaranto colgante se coloca en alto, en una estantería, para que su caída siga a la vista.

Estructurar con tres o cinco tallos

Un ramo artificial se equilibra tanto por el número de tallos como por el color. Parte de tres o cinco tallos estructurales y completa con un follaje más ligero que rellene los huecos. Los ramos de pampa se presentan en siete y en doce tallos, suficiente para llenar un jarrón grande por sí solos.

Quitar el polvo sin estropear

Las plantas artificiales no necesitan agua, pero acumulan polvo. Basta un plumero o un pincel suave para los follajes, y la pampa se sacude al aire libre en lugar de cepillarse. Evita también el sol directo tras un cristal, que acaba aclarando los tonos marrones.

Preguntas frecuentes

¿Qué longitud de tallo para un jarrón de veinticinco centímetros?

Apunta a una altura total de una vez y media la del jarrón, es decir, tallos de cincuenta a setenta centímetros. Las longitudes mayores convienen a los jarrones de suelo y a las bocas anchas.

¿Se puede mezclar el marrón y el verde en el mismo jarrón?

Sí, y es precisamente lo que aporta profundidad. Deja el marrón como dominante y el verde como acento, en uno o dos tallos nada más.

¿Cómo mantener los tallos rectos en un jarrón ancho?

Cruza los primeros tallos a la altura del cuello para crear un apoyo y luego desliza los siguientes en los huecos libres. Un jarrón de cuello estrecho te ahorra este trabajo.