Colección de Dalias

La dalia destaca por su cabeza redonda y generosa, capaz de sostener un ramo por sí sola. Esta colección abarca las formas waterlily de pétalos anchos, las flores dobles muy tupidas y los tallos altos, de 45 cm a 80 cm.

Waterlily o flor doble

La dalia waterlily abre pocas filas de pétalos anchos y mantiene una corola casi plana, parecida al nenúfar. Las variedades dobles, en cambio, apilan los pétalos en una bola densa y aportan volumen al instante. En un mismo jarrón, una waterlily aligera la composición y una flor doble la llena.

Una altura, un uso

Los tallos de unos 45 cm se quedan a la altura de la mesa, para un centro bajo por encima del cual se ve durante una comida. Los de 70 cm a 80 cm piden un jarrón alto y encuentran su sitio en un recibidor o sobre un aparador. Más vale combinar dos alturas que alinear tallos todos iguales.

El capullo y el follaje

Algunos tallos llevan un capullo además de la flor, lo que aligera la silueta y evita la alineación de cabezas idénticas. El follaje de la dalia es recortado y bastante presente: consérvalo si al ramo le falta verde, apártalo hacia fuera si oculta las corolas. Tres flores bien despejadas valen más que seis apretadas.

Preguntas frecuentes

¿Cuántos tallos para un ramo de dalias?

De tres a cinco tallos ya llenan un jarrón mediano, porque cada cabeza ocupa mucho espacio. A partir de ahí, alterna las alturas para que las corolas no se toquen.

¿La dalia combina con otras flores?

Sí, como flor principal: las corolas pequeñas y los follajes finos la rodean bien. Evita una segunda flor igual de grande, ambas se anularían.

¿Cómo devolver el volumen a una cabeza aplastada?

Separa los pétalos uno a uno, del centro hacia el borde, dejando las filas exteriores para el final. Después guarda el tallo de pie y no tumbado, para que la corola conserve su forma.