Colección Bliss

Bliss reúne sofás de asiento mullido, desde el de dos plazas hasta la gran composición panorámica. El confort es envolvente, lo que exige un poco de cuidado de los cojines y espacio libre alrededor del asiento.

Del recto al panorámico

Un sofá recto basta en una estancia de paso, donde se apoya en la pared sin cortar nada. El rinconero estructura un salón abierto, mientras que el panorámico cierra dos lados a la vez: requiere un frontal amplio y espacio libre detrás. Así que empieza por el formato; el color se decide después.

Un asiento mullido requiere cuidados

El confort envolvente procede de un relleno flexible, que acaba hundiéndose en el lugar donde uno se sienta siempre. Ahueca los cojines, dales la vuelta y cámbialos de sitio una vez por semana: el relleno se redistribuye y el asiento recupera su forma. Sin este gesto, siempre es la misma plaza la que se hunde.

Dejar espacio libre alrededor

Un sofá ancho se juzga tanto por el espacio que lo rodea como por su frontal. Deja un pasillo delante del asiento para circular, y unos centímetros entre la esquina y la pared para no rozar la pintura. Antes de hacer el pedido, coloca dos marcas en el suelo al ancho indicado en la ficha de producto: así el espacio que ocupa resulta más evidente.

Preguntas frecuentes

¿Qué ancho de estancia para un panorámico?

Suma el frontal indicado en la ficha de producto y el paso que quieras dejar delante. Si el total supera el ancho de tu pared, un rinconero sencillo será más práctico.

¿Los rinconeros Bliss existen a la izquierda y a la derecha?

Sí, existen las dos orientaciones. El lado se determina de pie frente al sofá: si la parte larga se extiende hacia tu izquierda, es un rinconero izquierdo.

¿Por qué aparece varias veces el mismo sofá?

Porque cada variante tiene su propia ficha de producto: lo que cambia es el formato, o el acabado. La línea y el relleno siguen siendo los mismos.