Promociones de decoración

Son los objetos que rematan una estancia: portavelas de cristal, candeleros, velas perfumadas y sus recambios, jarras, cuencos y fundas de cojín. Nada imprescindible, y todo lo que hace que un salón parezca habitado.

Agrupar en lugar de dispersar

Un objeto solo sobre una consola apenas se nota. Tres portavelas de alturas distintas, reunidos en una bandeja, crean un punto de luz que sostiene toda la estancia. El principio vale para una mesa de centro: una composición compacta y, a su alrededor, espacio vacío.

El cristal, el metal, el textil

El cristal aporta claridad y se limpia con agua tibia. El metal da peso y soporta el calor de una llama. El textil, con una funda de cojín, da calidez a un sofá sin mover nada. En una misma estancia, mantén dos materiales dominantes y reserva el tercero para el acento.

Prolongar una vela perfumada

Una vela perfumada se consume, su recipiente permanece. Los recambios permiten conservar el portavelas o el tarro original y recuperar el mismo aroma. Antes de encender una mecha nueva, retira la cera solidificada del fondo y limpia la pared del cristal.

Preguntas frecuentes

¿Qué vela poner en un portavelas?

Una vela de té o un pequeño cilindro, colocado en el fondo y nunca más alto que el borde del cristal. Una llama que sobresale ennegrece la pared.

¿Cómo quitar la cera del fondo de un portavelas?

Deja el cristal unas horas en el frigorífico: la cera se despega entonces de una sola pieza. Termina con agua caliente jabonosa y sécalo.

¿Qué tamaño de cojín para una funda?

Elige un cojín de la medida exacta de la funda, o de un centímetro más. El relleno ocupa entonces las esquinas y la tela no hace pliegues.