Navidad 2025

Un árbol, figuras para colocar, un belén y algunos puntos de luz: una decoración navideña se construye por capas más que de un solo gesto. Esta colección reúne los árboles luminosos, los cubrepiés, las figuras de la gama Play y los belenes.

Primero, las alturas

El árbol marca la escala de la estancia, y todo lo demás se ajusta después. Los pequeños árboles luminosos, de unos quince a veinte centímetros, se colocan sobre una consola, una mesa auxiliar o la repisa de una chimenea. El árbol grande, en cambio, necesita espacio libre en el suelo y un cubrepiés para rematar limpiamente su base.

Las figuras crean la escena

Una figura sola sigue siendo un objeto, mientras que dos o tres figuras cuentan una historia. Los personajes de la gama Play dialogan entre sí: Papá Noel, la niña, el niño, el chalé con tejado dorado. Agrúpalos de tres en tres sobre una bandeja, variando las alturas, y deja un poco de espacio a su alrededor.

La luz antes que el color

En un interior sobrio, la luz basta para marcar la temporada. Los árboles y las figuras luminosos cobran todo su valor al caer la tarde, cuando el resto de la estancia se apaga. Colócalos a la altura de la vista o más abajo, nunca a contraluz de una ventana, para que su brillo se aprecie de verdad.

Preguntas frecuentes

¿Qué tamaño de árbol para una mesa?

Los formatos de unos quince a veinte centímetros caben en una mesa sin estorbar el servicio. Para tamaños mayores, mejor una consola, un aparador o el suelo.

¿Para qué sirve un cubrepiés de árbol?

Oculta el soporte y el pie del árbol, y aporta una base limpia. Elige su diámetro según la envergadura de las ramas más bajas.

¿Cómo guardar estas decoraciones de un año para otro?

Quítales el polvo con un pincel suave, envuelve cada pieza en papel de seda y guárdalas en plano, protegidas de la humedad.