Linternas

Un farol es una llama que se traslada. De la mesa de la cena al alféizar de la ventana, del recibidor a la terraza cubierta: nuestros modelos se llevan por el asa, y eso es lo que define su diseño. Metal patinado, madera, ratán o gres, desde el pequeño farol de mesa hasta los grandes modelos de suelo.

Qué vela poner dentro

La vela no está incluida, y no todos los huecos son iguales. Algunos modelos llevan un cilindro de cristal extraíble: admite una vela de té, se retira para limpiarlo y protege la llama de las corrientes de aire. Los demás tienen una abertura más amplia y admiten una vela de pilar o una vela de bola. En caso de duda, mide la abertura antes de comprar la vela.

Sobre la mesa o en el suelo

Entre 20 y 40 cm, el farol cabe sobre una mesa sin tapar las caras: es el formato que acompaña una cena. A partir de 40 cm, se coloca en el suelo, a ambos lados de una consola o de una puerta, y luce más en pareja, a dos alturas diferentes. Los más pequeños se alinean en el alféizar de una ventana.

Dentro, y fuera a cubierto

El metal y el cristal aguantan una velada en la terraza, siempre que vuelvas a meter el farol después: nuestras indicaciones lo destinan al interior, y la humedad prolongada marca los acabados. La madera y el ratán requieren la misma atención. Basta un paño seco para el mantenimiento diario.

Preguntas frecuentes

¿Se incluye la vela?

No, el farol se vende solo. Eliges la vela según el hueco: vela de té para los modelos con cilindro de cristal, vela de pilar o de bola para los más abiertos.

¿Qué tamaño de vela necesito?

El diámetro útil figura en la ficha del producto; si no, mide la abertura antes de comprar la vela.

¿Se puede dejar fuera?

En una terraza cubierta, durante una velada. Expuesto de forma permanente, no: la lluvia y las heladas estropean los acabados.