Colección de invierno

El invierno se decora con la materia y la luz más que con el color. Esta colección reúne velas, composiciones florales, coronas y guirnaldas de la estación fría, en tonos escarchados y acabados metálicos.

Las velas, una cuestión de alturas

La familia Stripes va desde el formato más pequeño hasta los modelos grandes, con velas de candelabro aparte. El formato más pequeño se vende por cuatro, suficiente para llenar una bandeja de una vez. Tres alturas distintas reunidas en una misma bandeja captan mejor la mirada que una vela aislada.

Composiciones vendidas con su jarrón

Algunas orquídeas artificiales vienen ya plantadas, con su jarrón y su hierba de oso, en 29 y 46 cm. El resto se compone por tallos, las dalias por ejemplo, solas o mezcladas con una guirnalda de raíces. La colección incluye también jarrones vacíos, entre ellos un gran modelo de 40 cm que admite tallos altos.

Dónde colocar los tonos escarchados

Los tonos escarchados y los efectos metálicos cobran vida con la luz rasante del invierno. Resérvalos para los lugares por donde esa luz pasa de verdad: el borde de una ventana, un espejo, una estantería clara. Sobre un mueble oscuro, basta una guirnalda de raíces con efecto metálico.

Preguntas frecuentes

¿Cómo quitar el polvo a las flores artificiales?

Un paño seco, o un secador de pelo en modo aire frío, basta para limpiar los pétalos. Evita el agua en los acabados con purpurina y nevados, que se apagan al secarse.

¿Qué altura de composición elegir?

La versión baja queda por debajo de la línea de la mirada y conviene a una mesa en la que se conversa. La versión alta se coloca mejor en una consola, un aparador o un mueble de entrada.

¿Estas piezas siguen sirviendo después del invierno?

Los tallos, los jarrones y las velas atraviesan las estaciones sin dificultad. Los adornos colgantes y los motivos de copo de nieve se guardan mejor con la decoración de fin de año.